Agradecimientos
La búsqueda de genealogía familiar es una afición maravillosa, llena de alegrías y de alguna que otra frustración, que sin embargo te hace más fuerte, más decidido a conseguir tu objetivo, tu PROYECTO. Es una búsqueda de meses, de años y de incluso toda una vida. Sin prisas, a veces avanzas mucho, otras parece todo atascado y cuando lo retomas, se embala de nuevo.
Como casi todo en la vida, es cuestión de PACIENCIA Y CONSTANCIA. Aunque bien es cierto que también están presentes la suerte (dar con una partida de bautismo en un expediente académico) y las desgracias (Libros perdidos por incendios y sucesivas guerras). Es cuestión de desearlo, de buscar tiempo cuando se puede para investigar.
El factor humano es lo más importante. Primero, mi familia, porque con su apoyo y su oxígeno las cosas merecen la pena. Segundo, las personas, puesto que la mayoría de gente a la que conoces, en persona u online, es fabulosa. Tiene tus mismos gustos genealógicos o simplemente es muy profesional en su trabajo y quiere complacerte en la medida de sus posibilidades. Unos se limitan a decir esto lo tengo y esto no es cosa mía. Otros te orientan, te aconsejan pedir por aquí o por allá, consultar estos catálogos o estos archivos. Pero, en general, lo mayoritario, es el sentimiento de agradecimiento a personas estupendas, amables, profesionales,.. que incluso, en ocasiones, comparten ese amor por la genealogía.
Que importante labor la de los curas parroquiales de la Iglesia Católica como garantes y conservadores de un legado de siglos; de los Archiveros y del personal auxiliar de archivos por su labor incansable y su cuidado de documentos; de los amables miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días (Mormones); de los genealogistas profesionales; de los funcionarios de Registros por su profesionalidad y su paciencia infinita; y muchos otros,…
La tecnología es otro factor clave. Todo sería más difícil sin los millones de partidas escaneadas que pueden verse (no sin un arduo esfuerzo) online, de los catálogos digitales, de las páginas web genealógicas que te muestran su experiencia, su información y su orientación, de los buscadores de apellidos, de las hemerotecas digitales, etc… Vivimos en un mundo digital y para la genealogía ha sido y es toda un revolución a la hora de avanzar en la investigación genealógica.
Buscar es una pasada y encontrar más aún. Investigar, encontrar y atar cabos. Es un camino, con sus pasos cortos y sus pasos largos, con miles de “Árboles” a tu alrededor, en los que detenerse.
Es un bosque maravilloso.